sábado, 27 de agosto de 2011

¿Para qué sirve rezar?

Hace años leí una noticia en el periódico que me llamó mucho la atención. Una señora, licenciada en Filosofía y Letras y con amplia cultura, se ganaba la vida quedando con gente para charlar en una cafetería. En otras palabras, alquilaba su tiempo para conversar sobre los tópicos más variados con quien tuviera necesidad de compañía. El artículo aclaraba que esas conversaciones no tenían otra finalidad menos noble, sino que eran, simple y llanamente, citas para charlar. Me pareció preocupante que estemos creando una sociedad donde acabemos estando tan solos que sea necesario alquilar el tiempo de alguien para que nos escuche.
Los cristianos no tenemos esa necesidad, porque tenemos a Alguien, con mayúscula, que siempre está esperando que nos dirijamos a Él, que siempre está dispuesto a atender nuestra conversación. En la recogida quietud de una Iglesia, en un paisaje excelso, o en el fragor cotidiano de un medio de transporte está Dios esperándonos, siempre dispuesto a escuchar nuestras alegrías, inquietudes o preocupaciones. Eso es precisamente la oración.
La vida cristiana no se queda en un reconocimiento más o menos vago de que existe un Ser Superior, sino que se concreta en un trato personal, de amor, de amistad, con una Persona. Dios no es un ser lejano, que

lunes, 22 de agosto de 2011

Yo estuve allí (II): la misa en Cuatro Vientos

No me gustan especialmente las multitudes, prefiero los grupos pequeños, pero hay momentos singulares en los que una muchedumbre puede convertirse en una reunión cercana, casi en una familia. Esto pasó ayer en el aeródromo de Cuatro Vientos. Estábamos juntos una multitud inmensa, de países que uno apenas conoce por los Atlas. Había jóvenes católicos iraquíes, paquistaníes, palestinos, sudaneses, chinos... que sufren en sus carnes, todos los días, el odio religioso, que les explota iglesias, les condena al destierro, a la cárcel, o a la marginación social. Había jóvenes de países occidentales en donde ser cristiano "ha pasado de moda ", donde la fe se ridiculiza, identificándola con una ideología de mentes retrasadas. Había jóvenes de países africanos y asiáticos, donde la fe es pujante, vibrante, se identifica con la esperanza de algo nuevo, que supera el pesimismo de una vida sufriente. Había jóvenes de todas las razas, unidos por la alegría de estar con un padre común, de alguien que les da unidad, que les convoca para un mismo ideal de cambiar el mundo, cambiando ellos primero. Siguiendo a Juan Pablo II, Benedicto XVI no habla a los jóvenes complacientemente, les pide más: entrega, compromiso vital, oración, frecuencia de Sacramentos, participar en la vida de la Iglesia, construirla, transmitirla íntegra a los que vendrán.
El Papa nos recordó que la Iglesia no es sólo una institución humana, sino es principalmente la continuación de la vida de Jesús entre nosotros. Los seres humanos somo sociales por naturaleza, tendemos a construirnos en el seno de una familia, donde somos queridos por quien somos, independientemente de nuestras cualidades. Así la fe también se construye sobre la experiencia y el amor de los otros cristianos. "Tener fe es apoyarse en la fe de tus hermanos, y que tu fe sirva igualmente de apoyo para la de otros. Os pido, queridos amigos, que améis a la Iglesia, que os ha engendrado en la fe, que os ha ayudado a conocer mejor a Cristo, que os ha hecho descubrir la belleza de su amor". Por eso, el Papa nos animaba a todos, jóvenes y menos jóvenes, a subrayar la importancia de "vuestra gozosa inserción en las parroquias, comunidades y movimientos, así como la participación en la Eucaristía de cada domingo, la recepción frecuente del sacramento del perdón, y el cultivo de la oración y meditación de la Palabra de Dios.
Como fruto de una vida de oración y un trato con Jesús más intenso, "nacerá también el impulso que lleva a dar testimonio de la fe en los más diversos ambientes, incluso allí donde hay rechazo o indiferencia. No se puede encontrar a Cristo y no darlo a conocer a los demás. Por tanto, no os guardéis a Cristo para vosotros mismos. Comunicad a los demás la alegría de vuestra fe".

Me parece que éste es el mejor resumen de la estancia de Benedicto XVI en España: animarnos a todos a entusiasmarnos con la fe, con la amistad con Jesús, y a mostrar esa alegría a los demás.

Discurso completo de Benedicto XVI en la Eucaristía de Cuatro Vientos

sábado, 20 de agosto de 2011

Yo estuve allí (I): Benedicto XVI y la Universidad

Encuentro con profesores universitarios en el Escorial
Los medios informan, es su oficio, aunque parece más bien que interpretan, es su dependencia, asi que la sociedad contemporánea se está cada vez más aficionando a leer a quienes cuentan lo que viven, los que estaban allí. Os animaba en una de mis últimas entradas a que vinierais a la JMJ para ver y juzgar por vosotros mismos. Todavía quedan un par de días: estáis a tiempo.
Yo estaba ayer en el Escorial, ilusionado por ver de cerca al Papa y compartir con otros compañeros docentes e investigadores de la Universidad un encuentro que se prometía de gran interés. Y así fue. El ambiente previo era excelente: saludos cordiales entre personas que no conocía de nada, pero que compartíamos lo esencial: una visión del ser humano, imagen de Dios; una familia espiritual, la Iglesia; un padre común, el Papa.

Benedicto XVI se siente especialmente a gusto con los universitarios: él lo ha sido, lo es, pues el espíritu universitario es permanente. Se le veía feliz, aunque cansado. Tuve la dicha de poder darle la mano, verle muy cerca. Le encanta estar con nosotros, pero se transparenta su timidez. Sabe quien es ahora, sabe que tantos necesitamos estar con él, y está ahí, entre multitudes, aunque estoy convencido que a él le gustan los grupos pequeños.
Nos habló como profesor universitario, nos recordó que el trabajo universitario es exigente, que debemos buscar sin descanso la verdad, la íntegra, que abarca todos los aspectos, sin reducirla a la fría recopilación de datos. "La Universidad encarna, pues, un ideal que no debe desvirtuarse ni por ideologías cerradas al diálogo racional, ni por servilismos a una lógica utilitarista de simple mercado, que ve al hombre como mero consumidor", nos dijo. Nos pidió que queramos a nuestros alumnos, que seamos verdaderos maestros con una vida íntegra. "Por tanto, os animo encarecidamente a no perder nunca dicha sensibilidad e ilusión por la verdad; a no olvidar que la enseñanza no es una escueta comunicación de contenidos, sino una formación de jóvenes a quienes habéis de comprender y querer, en quienes debéis suscitar esa sed de verdad que poseen en lo profundo y ese afán de superación. Sed para ellos estímulo y fortaleza". Nos recordó que la ciencia tiene límites éticos, que nosotros también somos limitados y que la humildad es una virtud muy universitaria, porque nos despoja de la vanidad que busca la propia gloria en lugar del servicio a la verdad de quien dependemos. "Podemos buscarla y acercarnos a ella, pero no podemos poseerla del todo: más bien, es ella la que nos posee a nosotros y la que nos motiva. En el ejercicio intelectual y docente, la humildad es asimismo una virtud indispensable, que protege de la vanidad que cierra el acceso a la verdad. No debemos atraer a los estudiantes a nosotros mismos, sino encaminarlos hacia esa verdad que todos buscamos".
Os dejo el enlace completo al discurso del Papa, que propone ideas de mucho calado, que estoy seguro meditaremos con sosiego durante los próximos meses y nos aportarán luces para mejorar nuestra tarea universitaria.

http://www.vatican.va/holy_father/benedict_xvi/speeches/2011/august/documents/hf_ben-xvi_spe_20110819_docenti-el-escorial_sp.html

Por cierto, para acabar una mañana espléndida, pude charlar con algunas de las monjas jóvenes que habían estado en el acto con el Papa, muy cercano al nuestro, también en el Escorial. Encantadora su paz y su alegría.
Mirando la cara de esta chica, ¿alguien puede decir que la entrega a Dios es para gente amargada?

sábado, 13 de agosto de 2011

Bienvenido Benedicto XVI

Las polémicas salen en los medios, les encantan a los medios; los debates venden, cuanto más enfrentados mejor. La discusión, el intercambio de argumentos, es propio de gente que razona y que busca la verdad. Prefiero la discusión a la polémica y al debate televisivo, y los argumentos a los tópicos, las medias verdades o directamente a la imaginación calenturienta.
Aquí doy algunos argumentos que justifican, a mi modo de ver, acoger al menos con respeto al Papa. Sirven para todos los públicos, no sólo para los católicos, pues Benedicto XVI es:
1. Uno de los intelectuales más brillantes de las últimas décadas. 8 doctorados honoris causa, 80 libros, 600 publicaciones, catedratico en Bonn, Munster, Tubinga y Ratisbona (http://es.wikipedia.org/wiki/Benedicto_XVI)
2. Teólogo clave en el Concilio Vaticano II, renovador de la Iglesia frente a las corrientes más tradicionales (http://www.catolico.org/santos/benedicto16/sobre_ben16/pensamiento_ratzinger_intro_villalta.htm).
3. Ardiente buscador de la verdad en todos los órdenes (http://www.sigueme.es/librospdf/FE,%20VERDAD,%20TOLERANCIA.pdf).
4. Defensor eminente de la libertad religiosa en todo el mundo (http://www.vatican.va/holy_father/benedict_xvi/messages/peace/documents/hf_ben-xvi_mes_20101208_xliv-world-day-peace_sp.html).
5. De carácter afable y dialogante, ha protagonizado numerosos debates con personas agnósticas y no creyentes (http://www.mercaba.org/ARTICULOS/D/debate_Habermas_Ratzinger.htm)
6. Crítico de todo sistema económico y social que no ponga la prioridad en la persona y sacrifique los derechos humanos al dictado de la eficacia económica (http://www.vatican.va/holy_father/benedict_xvi/encyclicals/documents/hf_ben-xvi_enc_20090629_caritas-in-veritate_sp.html)
7. Abogado de la racionalidad de la fe, para evitar que caiga en el fundamentalismo religioso (http://www.zenit.org/article-20352?l=spanish).
8. Impulsor de la conexión entre moral y conservación de la naturaleza (http://www.vatican.va/holy_father/benedict_xvi/messages/peace/documents/hf_ben-xvi_mes_20091208_xliii-world-day-peace_sp.html).
9. Impulsor de la purificación en la Iglesia, condenando enérgicamente los abusos sexuales de miembros del clero y colaborando en aliviar el dolor de sus víctimas (http://www.vatican.va/holy_father/benedict_xvi/letters/2010/documents/hf_ben-xvi_let_20100319_church-ireland_sp.html).

Además, para los católicos, es el Santo Padre, una figura entrañable, que nos espolea a ser mejores, a buscar con más ahínco a Jesús, para tratarle con más hondura en la oración y en los sacramentos, a ser mejores trabajadores, a ser más comprometidos con los más desfavorecidos, a estar abiertos a todos... también a los que no piensan como nosotros.
Por todo eso: ¡Bienvenido Benedicto XVI!

lunes, 8 de agosto de 2011

¡Ven y verás!

Con la frescura y el detalle de quien ha vivido los acontecimientos en primera persona, San Juan nos cuenta en su Evangelio su primer encuentro con Jesús, que le cambió radicalmente la vida. Juan era un joven idealista, con ganas de cambiar el mundo y cambiarse a sí mismo, con un corazón dispuesto a darse del todo. Juan era discípulo del otro Juan, el Bautista, que había formado en torno a la fuerza de su empuje espiritual, una buena cantidad de discípulos. Pero Juan no era el Mesías, sino sólo el precursor. Una mañana, estaban Juan y Andrés, dos de sus discípulos más queridos, escuchándole. En ese momento, pasó Jesús por allí y Juan Bautista le identifica inmediatamente: "Fijándose en Jesús que pasaba, dice: «He ahí el Cordero de Dios.» Los dos discípulos le oyeron hablar así y siguieron a Jesús.Jesús se volvió, y al ver que le seguían les dice: «¿Qué buscáis?» Ellos le respondieron: «Rabbí - que quiere decir, "Maestro" - ¿dónde vives?»  Les respondió: «Venid y lo veréis.» Fueron, pues, vieron dónde vivía y se quedaron con él aquel día. Era más o menos la hora décima" (San Juan, 1: 36-39). Hasta de la hora exacta se acuerda uno de esos dos jóvenes, cuando redactó su Evangelio casi 70 años más tarde.
Venid y veréis. Para encontrar a Jesús hace falta tomar la iniciativa; no puedes encontrar a Jesús sólo esperándole, a ver si pasa en algún momento por la mediocridad de tu vida. No; es preciso hacer algo, salir de uno mismo, buscar, ir... y entonces se ve, porque quien busca a Jesús, acaba encontrándolo y, lo más importante, acaba amándolo, haciéndolo parte inseparable de su vida.
Venid y veréis. Estamos ya muy cerca de la Jornada Mundial de la Juventud. Habrá muchos eventos, habrá una gran fiesta espiritual, habrá

lunes, 1 de agosto de 2011

No te pierdas la JMJ

Estamos ya muy cerca del inicio de la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) que se celebrará en Madrid los próximos días 16 al 21 de agosto. Hay más de 300 actos organizados (teatro, cine, conferencias, visitas culturales, deporte,... oración, conversión, encuentro...).  Ya son numerosos los peregrinos que se han puesto en marcha hasta aquí (desde Barcelona, me comentó un amigo el otro día, vendrá un numeroso grupo andando). Será una fiesta estupenda de gente joven rebosando interés por descubrir y por mostrar que hay otras formas de vivir, distintas a las que la rutina y la cutrez cotidiana nos intentan encerrar. No hace falta irse al Tibet para encontrar espiritualidad, para mostrar que es posible la fe, que convive con la racionalidad, y el amor, que se hermana con el compromiso. Esperamos con ilusión a tantos peregrinos llegados de todos los países del mundo. Ser joven es tener ilusión por cambiar el mundo, por hacerlo más humano, más impregnado de valores. Descubrir el misterio que está dentro de lo que hacemos todos los días, con un relieve que sólo la fe otorga.